Durante años, Booking ha sido uno de los principales canales de venta para hoteles independientes y cadenas. Su visibilidad, alcance internacional y facilidad de uso lo han convertido en un “mal necesario” para muchos establecimientos.
Sin embargo, depender en exceso de Booking tiene consecuencias directas sobre la rentabilidad, la marca y la relación con el cliente.
La clave no siempre es “salir de Booking”, sino entender por qué no debe ser el canal principal y cómo construir una estrategia más equilibrada. En este artículo te contamos por qué no utilizar booking si eres un hotelero.
Comisiones que reducen tu rentabilidad

Uno de los principales motivos para replantear el uso de Booking son sus altas comisiones, que pueden oscilar entre el 15 % y el 25 % por reserva.
Esto implica que:
- Ingresas menos por cada habitación vendida.
- Necesitas vender más para mantener márgenes.
- Tu rentabilidad depende de un intermediario externo.
Cuando una parte importante de tus reservas llega por Booking, el impacto económico a largo plazo es significativo.
Pierdes el control sobre el cliente
Cuando un huésped reserva a través de Booking:
- El cliente percibe que ha reservado “en Booking”, no en tu hotel.
- La comunicación previa está limitada.
- La fidelización es mucho más compleja.
Esto dificulta crear una relación directa, personalizada y duradera con el huésped, algo clave para aumentar la repetición y el valor del cliente a largo plazo.
Dependencia peligrosa de un solo canal
Basar gran parte de tu estrategia comercial en Booking supone un riesgo:
- Cambios en el algoritmo o condiciones.
- Penalizaciones por paridad de precios.
- Mayor presión para bajar tarifas y competir por precio.
Cuanta más dependencia existe, menos margen de maniobra tiene el hotel para tomar decisiones estratégicas propias.
Guerra de precios y pérdida de valor de marca
Booking fomenta la comparación constante entre hoteles, lo que provoca:
- Competencia basada casi exclusivamente en el precio.
- Menor diferenciación.
- Devaluación de la experiencia y del posicionamiento de marca.
Cuando el precio es el principal argumento, el hotel deja de comunicar lo que realmente lo hace único.
Menor visibilidad del canal directo
Cuanto más peso tiene Booking, más difícil resulta impulsar:
- La web oficial del hotel.
- El motor de reservas propio.
- Las reservas directas con mejor margen.
Además, muchos hoteles no trabajan correctamente su SEO, su reputación online o su propuesta de valor, reforzando aún más el poder de la OTA.
Entonces… ¿hay que dejar de usar Booking?
No necesariamente.
Booking puede ser un canal complementario, pero no el eje central de la estrategia. La clave está en:
- Reducir su peso progresivamente.
- Usarlo de forma estratégica en temporadas concretas.
- Potenciar el canal directo como principal fuente de ingresos.
Cómo reducir la dependencia de Booking de forma inteligente
Para que Booking deje de ser imprescindible, el hotel debe trabajar varios pilares clave:
- Web optimizada y orientada a conversión
- Motor de reservas eficiente y competitivo
- Estrategia SEO para atraer tráfico cualificado
- Gestión activa de la reputación online
- Propuesta de valor clara más allá del precio
- Comunicación directa y fidelización del huésped
Todo ello permite que el viajero encuentre el hotel, confíe en él y reserve directamente.
Booking no es el enemigo, pero convertirlo en tu principal canal de ventas sí es un riesgo.
Los hoteles que apuestan por la venta directa ganan en rentabilidad, control, marca y relación con el cliente.
Es por eso que en GIMH siempre ayudamos a los hoteles a impulsar su venta directa.





